martes, 26 de junio de 2012

“La” en “el”


Abro el Diccionario panhispánico de dudas, uno de los libracos de referencia de la RAE y las academias americanas (las lacayas, digo). Busco información sobre el artículo determinado femenino “la”. Como el DPD no solo contiene palabras, sino también lo que llama “artículos temáticos” (mayúsculas, concordancia, punto y coma…), se me ocurre que lo lógico es buscar lo que busco, un artículo, en una entrada que, previsiblemente, se denominará Artículo, o, en todo caso, en plural. Voy a la página en la que, se supone, debería estar. No está: después de arteriosclerosis aparece artritis. Dudo. No sé qué hacer. Busco, por si acaso, en Femenino. Tampoco. Qué raro. Vuelvo a las páginas iniciales para ver si encuentro algo que me ayude. Acá está: “Tipos de artículos” (o sea, de entradas). No, nada. Solo dice lo que ya sabía: que hay artículos temáticos y que son “los que tratan cuestiones generales, como las normas de acentuación gráfica, el uso de los signos de puntuación o de las mayúsculas, las reglas de formación del femenino”, etc. ¿No se habla específicamente de los artículos, entonces, en el DPD? ¿No hay dudas panhispánicas al respecto? Sí, seguro que las hay, y algo debe haber dicho esta gente al respecto. ¿Qué hacer? ¿Cómo buscar? ¿Dónde? ¡Ya sé! Se trata de un artículo determinado, así que, si no está como “artículo”, seguramente estará como “determinado”. Lo busco. Tampoco. Busco en “definido”. Tampoco. Bueno, entonces quizá no esté como artículo temático, sino como simple palabra. No sería lo más razonable, dado que, si se trata de “cuestiones generales” sobre los artículos, tendría que estar en un artículo de los que tratan, precisamente, cuestiones generales, es decir, en uno de los temáticos, pero como sé que la RAE no suele ser una institución en la que se razone demasiado, busco en “la”… y se produce la revelación cuasiepifánica: la segunda acepción de la palabra me dice que se trata de un “artículo determinado” y me remite al lugar en el que puedo encontrar todas las explicaciones que busco sobre la palabra “la”: en la entrada correspondiente a “el”.

No sé si se entiende bien: los usos del femenino se explican en la entrada correspondiente al masculino, casi como si este último englobara al otro. Quizá lo hayan puesto ahí pensando que, como la mujer fue creada de la costilla del hombre, este la incluye y, en general, todo masculino incluye lo femenino. No, no, no me tomen en serio, lo digo en broma. Lástima que el DPD no, y lo haga en serio.

Por lo visto, el sexismo de la RAE, o, dicho con mayor precisión, su recalcitrante machismo, no solo se expresa en informes como el publicado hace poco por casi todos sus miembros y en las manifestaciones de algunos de sus integrantes más jóvenes (lo cual haría esperar, aunque infructuosamente, una actitud más amplia y desprejuiciada), sino también en sus obras más recientes, y de las formas más aviesas.